jueves, 10 de diciembre de 2015

Caso integrador

Deserción escolar
La deserción escolar es un concepto utilizado para hacer referencia a los alumnos que abandonan las obligaciones educativas de la escuela quedando afuera del sistema educativo.
Es la interrupción o desvinculación de los estudiantes de sus estudios. Es un evento que tiene causas y consecuencias en las instituciones educativas, las familias o el sistema educativo.
2.      Problematización
Tal como lo menciona Cárdenas, (2008), la deserción escolar tiene efectos tanto a nivel social como a nivel individual. A nivel social los efectos son interesantes para sacar conclusiones de por qué los países en Latinoamérica están en la situación que están. Una deserción escolar importante, afecta la fuerza de trabajo; es decir, las personas con deserción escolar, tienen menor fuerza de trabajo, son menos competentes y más difíciles de calificar.
En Latinoamérica, en países como México, 37% de los adolescentes abandonan la escuela antes de completar la secundaria, es decir, un poco más de una tercera parte. La mitad de ese 37% abandona la escuela, sin terminar siquiera la educación primaria. Al no tener esa preparación completada, vienen las consecuencias sociales e individuales  mencionados anteriormente. 
De igual manera, de acuerdo a estudios realizados por Tuiran, R (2010), subsecretario de Educación Superior,  menciona que la asistencia a la escuela disminuye con la edad en particular a partir de los 15 años de edad puesto que de los 15 a los 19 años de edad, el 64% de los jóvenes terminan sus estudios ya empezaos, mientras que de 20 a 24 años solo alrededor del 30 % culmina.

3.      Antecedentes del problema
Los cambios políticos, económicos y sociales a los que en la actualidad se enfrenta la sociedad exigen cada vez más a las personas que estén preparadas académicamente para enfrentar los retos que se presenten, sin embargo, estos cambios también advierten que los que decidan continuar preparándose académicamente tendrán que hacer un mayor esfuerzo y sacrificio por comprender las trasformaciones que se generan día con día y poder desarrollar las competencias que ello demande.
La deserción estudiantil constituye, por su magnitud, un problema importante en los sistemas educativos en toda Latinoamérica. Las altas tasas de abandono de los estudios que se producen en todos los niveles educativos afectan negativamente los procesos económicos, sociales y culturales en el desarrollo del país (OCDE, 2004).
Es un problema que afecta a la familia, sociedad y estado, porque conlleva a que los menores interrumpan su formación y se vean abocados a hacer parte del mercado laboral sin una adecuada preparación y convirtiéndose en mano de obra barata (Murillo Guzmán, et. al, 2012).
Sin embargo no todos los jóvenes estudiantes quieren o pueden seguir con una preparación académica, ya que en este proceso intervienen múltiples factores de tipo económico, familiar, político, social, motivacional y vocacional entre otros, que orillan a los estudiantes a la deserción escolar, la cual es definida por Tinto (1982) en Díaz (2007) como
Una situación a la que se enfrenta un estudiante cuando aspira y no logra concluir su proyecto educativo. Luego, es posible considerar como desertor a aquel individuo que siendo estudiante de una institución de educación no presenta actividad académica durante tres semestres académicos consecutivos (p. 68)
Dicho de otra manera, deserción escolar es un concepto utilizado para hacer referencia a los alumnos que abandonaron sus obligaciones educativas de la escuela quedando fuera del sistema educativo, y, teniendo en cuenta que la educación tiene como función social básica: “ampliar las oportunidades educativas, para reducir desigualdades entre grupos sociales, cerrar brechas e impulsar la equidad” (SEP, 2006 p. 11 en SEP, 2012 p. 3), la deserción es una situación que mina el cumplimiento del objetivo de la educación y que en la actualidad ha cobrado fuerza debido a múltiples factores económicos, personales, familiares y culturales (Abril, E., Román, R., Cubillas, M. J. y Moreno, I. 2008) que trae consecuencias tanto para el desertor como para la sociedad, ya que las personas que abandonan sus estudios tienen más probabilidades de unirse al crimen organizado o ser desempleados,  al no contar con las herramientas para mantenerse en un trabajo.
Murillo Guzmán (2012) afirma que existen varios tipos de deserción escolar:
Deserción total: deserción definitiva de la formación académica, el estudiante o la estudiante no vuelve al Sistema Educativo.
Deserción acumulada: sumatoria de deserciones en el Sistema Educativo, la Deserción Acumulada da cuenta de que él o la estudiante se retiran una y otra vez del Sistema Educativo y vuelven tiempo después a retomar los procesos educativos, los cuales o culminan, o se vuelven a retirar una y otra vez o desertan definitivamente.
Algunos estudios asocian el problema de la deserción con diferentes factores:
1) Económicos, que incluyen tanto la falta de recursos en el hogar para enfrentar los gastos que demanda la asistencia a la escuela, como la necesidad de trabajar o buscar empleo.
2) Problemas relacionados con la oferta o ausencia de establecimientos destinados a impartir educación de este nivel, lo que se relaciona con la disponibilidad de planteles, accesibilidad y escasez de maestros.
3) Problemas familiares, mayormente mencionados por niñas y adolescentes, relacionados con la realización de quehaceres del hogar, el embarazo y la maternidad.
4) Falta de interés de los y las jóvenes, lo que incluye también el desinterés de los padres para que continúen con sus estudios.
5) Problemas de desempeño escolar, como el bajo rendimiento, vocación, la mala conducta y problemas asociados a la edad y motivación (Piña, 1997; Espíndola y León, 2002).
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL 2003) reporta que, en promedio, cerca de 37% de los jóvenes latinoamericanos que tienen entre 15 y 19 años de edad, abandona la escuela a lo largo del ciclo escolar.
En otra de las investigaciones de la CEPAL, se encontró que en siete países de ocho que fueron analizados, se observó que la principal razón del abandono escolar en jóvenes, se relaciona con factores económicos, pero las tareas del hogar, el embarazo y la maternidad se mencionan con mucha frecuencia (CEPAL, 2004).
Otras investigaciones (Ortiz, 2002) que la mayoría de los jóvenes desertaron por problemas económicos 19%, seguido de los que mencionaron  por problemas familiares 16.5%, embarazos 15%, y en pocos casos, por influencia de os amigos 5.5%, el 43.5% restante contestaron negativamente a las preguntas.
Tal información se reafirma en un estudio realizado en Chile, donde se expone que las principales causas de deserción escolar en jóvenes que tienen entre 15 y 19 años, son su vocación, ingreso al mercado laboral, problemas económicos y la falta de motivación. En las mujeres, esta también el embarazo y la falta de apoyo familiar para continuar estudiando (Goicovic, 2002).
Ante este panorama, es necesario indagar sobre esta problemática y proponer estrategias que apoyen a la disminución de esta tasa de deserción, por lo que el propósito de este estudio es conocer los factores que intervienen en el fenómeno de la deserción escolar, para evaluar esta situación y posteriormente realizar un diagnóstico que apoye a la comprensión de dicha realidad.
4.      Ejercicio de investigación de campo
Participantes
En el estudio participaron voluntariamente 71 estudiantes de primer semestre de la carrera de psicología del Centro Universitario del Sur, con una edad promedio de 18.59 años (D. E. = 1.96) de los cuales 54 fueron mujeres y 17 fueron hombres.
Instrumento
El instrumento quedo conformado por 10 ítems descritos como factores familiares, factores de la geografía de la escuela, factores motivacionales, factores económicos, factores vocacionales, factores de trasporte, factores de aprendizaje, factores de la complejidad de la carrera, factores de la infraestructura y factores docentes en una lista que debía ser enumerada del 1 al 10 considerando el numero 1 como el factor que más peso le daban y que los harían abandonar la escuela.
Procedimiento
Se solicitó la participación de los alumnos en horario de clase previo consentimiento del maestro a cargo, la aplicación fue grupal y se solicitó que fuera por voluntad, se les explico el propósito de la investigación y una vez que accedieron a participar se les explico de que trataba el cuestionario y la forma en cómo debía ser contestado, se hizo hincapié en que si tenían alguna duda solicitaran al aplicador apoyo para resolverla, al finalizar entregaban el cuestionario al investigador quien revisaba que estuviera contestado en su totalidad y daba las gracias sin ningún otro tipo de incentivo.
5.      Diagnostico situacional del problema investigado
El objetivo de esta investigación fue conocer los factores que intervienen en el fenómeno de la deserción escolar, para evaluar esta situación y posteriormente realizar un diagnóstico que apoye a la comprensión de dicha realidad.
El tamaño de la muestra estudiantil quedo conformada por 71 estudiantes de los cuales 58 (81.69 %) de ellos recibieron orientación vocacional y 13 (18.30 %) no.
Cuadro de texto: Figura 1. Porcentaje de la influencia de factores en la deserción escolar 

          La figura 1 muestra el porcentaje de la influencia de los factores de deserción escolar en los estudiantes en donde se denota que los factores económicos (con un 57% que corresponde a 37 alumnos), Motivacionales (15.0% correspondiente a 11 alumnos) y vocacionales (11. 22% que corresponde a 8 alumnos) son los tres factores principales a sobresalir en cuanto a deserción escolar de la muestra estudiada, estos resultados coinciden con un estudio realizado en Chile, donde se expone que las principales causas de deserción escolar en jóvenes que tienen entre 15 y 19 años, son su vocación, ingreso al mercado laboral, problemas económicos y la falta de motivación (Goicovic, 2002) mientras que los factores infraestructura (1.40% correspondiente a 1 estudiante)  y de trasporte (0%), son  por los que menos se desertaría.
          Con base a lo anterior, se puede inferir que el motivo principal por lo que los estuantes desertan es el económico, aun así, los factores motivacionales y vocacionales, que juntos constituyen un 26.22% representan también un factor sustancial, que sin embargo, a pesar de ser inferir un porcentaje significativo, no se equipara con el factor económico. Por anterior, el hecho de que 81.69 % de los alumnos  recibieron orientación vocacional y 18.30 % no, puede estar relacionado con que estos factores (motivacionales y vocacionales) no hayan sido de los más altos en cuanto a porcentaje de factores de deserción escolar
6.      Fundamentación teórica
Teoría de la motivación humana de Abraham Maslow
7.      Propuesta de mejora
Las propuestas que a continuación se presentan son de carácter preventivo, dado que el estudio se llevó a cabo con alumnos de primer semestre de la licenciatura y se observó que en el grupo aún no se presenta un alto índice de deserción, sin embargo, con el paso de los semestres podría iniciar si no se toman las medidas adecuadas.
Aspectos motivacionales.
Uno de los factores que resultaron en la investigación sobre la deserción escolar fue el factor motivacional, ya que 15.0% correspondiente a 11 alumnos del total de la muestra, respondieron que el factor motivacional era uno de los factores por los cuales desertarían estando en el nivel superior en el que se encuentran actualmente.
Algunos psicólogos definen a grandes rasgos la motivación como un estado interno que activa, dirige y mantiene la conducta. En este caso, la motivación escolar es aquélla que motiva al aprendizaje, es aquella que impulsa a la acción del saber.
Antes hablábamos de que, en gran medida, le corresponde al profesor estimular al alumno al proceso de aprendizaje (Méndez, 2015).
Es importante mencionar que esta teoría,  forma parte del paradigma educativo humanista, para el cual el logro máximo de la auto-realización de los estudiantes en todos los aspectos de la personalidad es fundamental, procurando, proporcionar una educación con formación y crecimiento personal (Quintero, J. 2007).
            Se debe tener en cuenta, además, que para que un alumno pueda llegar a la autorrealización se requiere que las otras necesidades estén cubiertas, lo que se plantea como una dificultad para aulas en que los jóvenes no han satisfecho necesidades de tipo fisiológicas, de seguridad o de amor, pertenencia y de estima. Por ello las formas en que se aborda la satisfacción de estas necesidades también se torna como un desafío para las instituciones educativas y el sistema escolar en general, considerando que las carencias como por ejemplo el hambre, la inseguridad o sentido de indefensión, la falta de constitución en la familia, entre otras problemáticas están muy presentes en la vida de muchos alumnos sobre todo de los que provienen de contextos más vulnerables y por ende afectan su educación y la búsqueda de su auto- realización.
Es por ello que se propone trabajar tomando como referencia la Teoría de Abraham Malow, en la cual este autor propone que la motivación humana se basa en la voluntad de satisfacer sus necesidades. Según Nuñes, J. (2009), la motivación es un conjunto de procesos implicados en la activación, dirección y persistencia de la conducta.
Según Anaya y Anaya, (2010). Muchos maestros no propician una motivación para sus alumnos, más que la derivada del ejercicio de motivadores temporales, como sería el ejercicio de la autoridad y control, a través del manejo de la inseguridad del alumno por aprobar el curso, obtener una buena calificación, un reconocimiento que lo distinga de los demás compañeros, etc .
Algunos autores señalan que los estudiantes no deben ser motivados en un sentido estricto, sino que debe crearse un ambiente tal que les permita a ellos mismos motivarse. Con la emergencia de las teorías cognitivo-sociales de la motivación y el rendimiento, los estudios actuales centran su interés en el entorno o situación de aprendizaje pues tiene mucho más sentido que tratar de provocar un cambio en el aprendiz incidiendo directamente sobre los componentes personales.
Según Brophy (1988) hay muchas estrategias para fomentar la motivación, algunas opciones son las siguientes:
·         Se debe asociar  las actividades de la clase con los intereses del estudiante en deportes, música, eventos de actualidad, mascotas, problemas o conflictos comunes con la familia y amigos, modas, televisión y personalidades del cine u otras características significativas de sus vidas (Shiefele, 1991). Pero asegúrese de conocer bien acerca de esos temas.
·         Despertar la  curiosidad entre las creencias de los estudiantes y los hechos.
·         El aprendizaje debe de ser divertido.  Es posible impartir muchas lecciones a través de simulaciones o juegos.
·         El salón de clases debe estar relativamente con una buena organización y sin interrupciones ni desviaciones constates.
·         El profesor debe ser una persona paciente que dé apoyo y no castigue, critique o avergüence a los estudiantes por sus errores, por ejemplo, dar la calificaciones de los exámenes de manera grupal y más que ayudarlos se sienten devaluados, de lo contrario al dar las calificaciones de manera individual se permite al alumno que aprenda de sus errores para un mejor aprendizaje.
·         El trabajo debe ser desafiante pero razonable. Si el trabajo es muy fácil o bastante difícil, los estudiantes tendrán poca motivación para aprender y sólo se centrara en terminar la tarea y no en el aprendizaje que puede darle dicha tarea para su desarrollo cognitivo.
·         Las tareas deben ser auténticas es decir, que sean congruentes con el objetivo que se desea alcanzar, además tomando en cuenta las necesidades y los niveles cognoscitivos de cada uno de los alumnos.
Estos puntos deberán tomarse en cuenta todos los días en las clases, pero también se considera prudente que a los alumnos se les dé un taller sobre MOTIVACION, lo cual les ayudara a conocer sobre la motivación y se les puede dar algunas estrategias de ello,  dado que es un método de aprendizaje activo y proactivo entre los participantes, puesto que como menciona Soza, F (2012), es una experiencia de trabajo colectivo y creativo en donde cada uno de los participantes comparte sus experiencias, argumentando, discutiendo, escribiendo, y fundamentando sus opiniones, lo cual, actuará como una herramienta de mejora
Tomando en cuenta la teoría de Abraham Maslow, sobre la motivación humana, es así como a medida que el hombre va satisfaciendo sus necesidades surgen otras que cambian o modifican el comportamiento del mismo; considerando que solo cuando una necesidad está “razonablemente” satisfecha, se disparará una nueva necesidad (Quintero, J. 2007).
Aspectos vocacionales.
Otro de los factores que resultaron en la investigación fue el de aspectos vocacionales, y tomando en cuenta que el 18.3% de los estudiantes de la muestra no recibió orientación vocacional en su escuela de procedencia, mientras que el 81.7 % si la recibió, una hipótesis es que la falta de orientación vocacional, encamina a una posible deserción a causa de no tener claras las opciones profesionales de su futuro. Entonces, una solución es implementar un programa obligatorio de orientación vocacional en las escuelas preparatorias, dirigido a los alumnos de quinto y sexto semestre, ya que son los que están próximos a ingresar al nivel superior.
            Se hace alusión a los aspectos vocacionales, ya que se ha comprobado en otras investigaciones que “las principales causas por las que los alumnos desertan son en primer lugar la elección vocacional errónea” (Huesca y Castaño, 2009, parr. 14). Con la implementación de la orientación vocacional en las escuelas de educación media superior, se asegura que la vocación sea descartado como un factor de deserción escolar, siempre y cuando, el proceso de orientación sea llevado por un profesional, que cuente con los conocimientos y herramientas necesarias para aclarar las potencialidades, intereses y preferencias de los alumnos que se encuentran indecisos sobre su elección profesional, de modo que la carrera elegida empate con sus intereses, aptitudes y preferencias profesionales.  Es necesario que a los estudiantes se les entregue una guía o manual que les permita evaluar, desde las distintas perspectivas, las opciones de educación superior de manera detallada, teniendo en cuenta que la orientación se ha centrado más en la detección de habilidades que en el desarrollo de criterios para escoger una institución educativa de calidad.
Es necesario que los estudiantes conozcan distintas opciones de instituciones de educación superior. Deben conocer sus programas, enfoques, rasgos distintivos y apuestas.
Para el docente, la información sobre la universidad y los programas debe ser contrastada y evaluada de acuerdo a los intereses personales de los aspirantes. Si el futuro estudiante hace un análisis exhaustivo de lo que desea y necesita, podrá tomar una buena decisión. El interés personal servirá de criterio para elegir una u otra institución; luego entra en juego la calidad, el prestigio y la tradición de cada una de estas.
            Ahora bien, pueden existir casos en los que por diversas razones no haya sido posible llevar a cabo el proceso de orientación vocacional en el periodo de preparatoria, por lo que se sugiere implementar un programa de orientación vocacional dentro del Centro Universitario del Sur, además de que se formen grupos de apoyo conformados por los estudiantes  regúlales y sobresalientes de semestres avanzados, para que brinden a los alumnos de nuevo ingreso sus experiencias dentro de la carrera, esto con el fin de que los de nuevo ingreso formen una visión más clara y objetiva de lo que verdaderamente se aborda dentro de la psicología ya que muchos ingresan a la carrera por mitos o fantasías de lo que creen que es y hace un psicólogo. 





8.      Referencias
Abril, E., Román, R., Cubillas, M. J. y Moreno, I. (2008). ¿Deserción o autoexclusión? Un análisis de las causas de abandono escolar en estudiantes de educación media superior en Sonora, México. Revista Electrónica de Investigación Educativa, 10 (1). Consultado el 31 de Octubre de 2015 en: http://redie.uabc.mx/redie/article/view/183/860.
Bravo, M. (2015). JALISCO, PRIMER LUGAR EN DESERCION ESCOLAR Y PRINERO EN “NINIS”. Meganoticias Guadalajara.  Consultado el 17 de septiembre del 2015. Disponible en: https://meganoticias.mx/tu-ciudad/guadalajara/noticias/item/73985-jalisco-primer-lugar-en-desercion-escolar-y-tercero-en-ninis.html
Cardenas, S. (2008). Desercion escolar. Esperanza para la familia Vol 1 (4) pp. 1-7
Díaz Peralta, Christian. (2008). MODELO CONCEPTUAL PARA LA DESERCIÓN ESTUDIANTIL UNIVERSITARIA CHILENA. Estudios pedagógicos (Valdivia), 34(2), 65-86. Recuperado en 01 de noviembre de 2015, de http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S071807052008000200004&lng=es&tlng=es. 10.4067/S0718-07052008000200004. 
Goicovic, I. (2002). Educación, deserción escolar e integración laboral juvenil. Última   Década. 16, 11-53
Espíndola, E. y León, A. (2002). La deserción escolar en América: Un tema prioritario para la agenda regional.Revista Iberoamericana de educación, 30. Consultado el 15 de noviembre de 2004 en: http://www.rieoei.org/rie30a02.htm.
Murillo Guzmán, Eduar; Ramírez Rojas, Tito Jhonney. (2012) “Factores psicosociales asociados con la deserción escolar de los estudiantes de básica secundaria, en las instituciones educativas técnica empresarial Alberto Castilla y Laureles del municipio de Ibagué en el año 2012”. Ibagué : Universidad del Tolima, 2013. Recuparado en 30 de Octubre de 2015, disponible en; http://repository.ut.edu.co/handle/001/1044
OCDE, (2004). Problem solving for tomorrow’s world. First measures of cross-curricular competencies from PISA 2003. Consultado el 15 de noviembre de 2004 en:http://oberon.sourceoecd.org/vl=1196316/cl=22/nw=1/rpsv/ij/oecdthemes/99980029/v2004n22/s1/p1l
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (2013). Panorama de la educación 2013. Recuperado de: http://www.oecd.org/edu/Mexico_EAG2013%20Country%20note%20(ESP).pdf
Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (2014). Panorama de la educación 2014. Recuperado de: http://www.oecd.org/edu/Mexico-EAG2014-Country-Note-spanish.pdf  
Tuirán, R. (2010). Los jóvenes y la educación: Encuesta Nacional de la Juventud 2010. Consultado el 04 de diciembre de 2015. Disponible en: http://www.sep.gob.mx/work/models/sep1/Resource/2249/1/images/vf-jovenes-educacion-ninis.pdf



No hay comentarios:

Publicar un comentario